martes, 29 de mayo de 2007

TENER UN HIJO,PLANTAR UN ÁRBOL, ESCRIBIR UN LIBRO.

Hay gente que dice que esas son las tres cosas que uno ha de hacer en la vida para sentirse realizado, no importa el orden, aunque algunos opinan que se debe empezar por plantar el árbol, ya que no se requiere un nivel intelectual muy elevado, ni existe una edad determinada.

Yo particularmente opino que las cosas tienen la importancia que nosotros queramos darles, para mí tener hijos era primordial, me apasionan los niños y durante mucho tiempo mi máxima ilusión era esperar a que llegase ese día en que pudiera tener entre mis brazos a ese ser indefenso, para el que durante muchos años yo sería el centro de su vida y que inevitablemente él pasaría a serlo de la mía para siempre.

Entiendo que hay personas a las que la idea no les atrae nada, otras que incluso atrayéndoles les resulta imposible, así que por esta parte me siento afortunada ya que lo he podido disfrutar por partida doble.

Plantar un árbol. Yo esto suele interpretarlo desde el sentido metafórico, he plantado muchos árboles y la verdad es que no sé donde radica la satisfacción de hacerlo, puedo tacharlo de mi lista, pero para mí existen cosas mucho más gratificantes que esa, aunque no me malinterpretéis, adoro la naturaleza, siempre me han gustado las plantas, los animales, el mar, que delicia y me declaro una ferviente ecologista, pero ¿plantar un árbol? Sigo sin darle esa importancia que se le otorga.

Escribir un libro. Esto si fue durante años mi asignatura pendiente, desde pequeña me gustaba inventarme historias, incluso llegué a escribir alguna, pero hasta hace poco no me sentí capacitada para escribir algo que de verdad se pudiera llamar un libro, mi libro. Ahora que estoy empeñada en conseguirlo, me atrevo a darle casi tanta importancia como a tener un hijo, esto si merece estar en mi lista y lo que para mí esta siendo escribir, entiendo que para otras personas pueda ser llegar lejos en su carrera, o simplemente dedicarse a su familia.

Yo por fin me siento plena, soy feliz en lo que a mi vida privada se refiere, he encontrado esa rama del arte donde explayarme con ganas, aunque con seguridad no me sentiré completamente satisfecha hasta que vea un libro mío en una estantería, (Algo pretencioso quizás.) así que en teoría he cumplido, pero no, falta más, falta mucho más, espero poder hacer muchas más cosas en esta vida que me sigan llenando más y más.

viernes, 25 de mayo de 2007

AMISTAD

Una vez escuché a alguien decir que quien presume de tener muchos amigos, seguramente en realidad no tiene ninguno, porque los amigos de verdad son esos que se pueden contar con una sola mano. Puede que tuviera razón, no lo sé, en parte sí, lo que sé con absoluto convencimiento es que esa palabra suele estar mal empleada.

En muchas ocasiones llamamos amigo a cualquier conocido, hemos generalizado un poco su uso y a los amigos hemos pasado a llamarles “mi mejor amigo”, “es uno de mis mejores amigos” decimos cuando nos referimos a esos que de verdad lo son.

Amistad. Cuanta grandeza encierra, cuantos sentimientos, cuanta complicidad, compañerismo, cariño, lealtad, tantas y tantas cosas.

Yo tengo mis teorías sobre la amistad, en la vida se conoce a personas de dos maneras distintas, por elección y por situación. Por situación son aquellos a quienes como la familia, la vida nos pone ahí sin opción a elegir, es el caso de compañeros de colegio, de trabajo… y por elección denomino a los que conocemos en distintas circunstancias y tras caernos bien hacemos lo posible por conocerlos más.

Dentro de la situación también existe la elección, entre los compañeros elegimos a quienes más nos gustan, pero a veces esta opción tampoco existe, la vida te lleva a apreciar a alguien como a tu compañero de mesa, ese que el profesor te ha asignado para hacer los trabajos juntos, o como fue mi caso, teniendo que ir a un colegio en otra ciudad, los que éramos del mismo pueblo solíamos llevarnos mejor.

Pasan los años y vamos aprendiendo cosas sobre esas personas, los amigos de la infancia parece que son para toda la vida, pero te llevas muchos palos con el tiempo, muchos desengaños y lo que si puedo asegurar es que esos amigos a quienes conocimos en el colegio y que después de veinte años siguen ahí, esos posiblemente ya sean para toda la vida.

Que cosas, mi mejor amiga, recalco, mi mejor amiga, la encontré por situación. Fuimos juntas al colegio y al terminar en este éramos un grupito de cuatro. Ese grupo pronto pasó a ser de dos, ella y yo, encontramos otras amigas en el camino, pero la vida quiso que trabajáramos juntas durante varios años, tuvimos nuestros más y nuestros menos, tanto que nuestros caminos se separaron pero, situación, que curioso, lo que nos pudimos reír el día que nos enteramos que el chico que me gustaba era un gran amigo de su novio.

Y aquí nos tenéis, han pasado más de treinta años, más de treinta años y sigue siendo mi mejor amiga, con sus defectos y sus virtudes, aguantándome que no es poco, con nuestros más y nuestros menos, pero siempre las mejores amigas.

jueves, 17 de mayo de 2007

¿POR QUÉ NOS COMPLICAMOS TANTO LA VIDA?

Hay días en los que me levanto e incluso el cielo me parece de color de rosa, esos días en los que todo es perfecto, el trinar de los pájaros se me antoja tan melódico, que diría son una filarmónica entonando la mejor de las sinfonías, incluso el murmullo del viento parece acompasado. El aire es tan puro que al penetrar en los pulmones da la sensación de llenar todo el cuerpo, no hace ni frío ni calor, todo es idílico, voy por la calle y la gente sonríe, me saludan y yo estoy como en una nube, sin embargo, ¿por qué a veces todo esto está tan borroso que parece desvanecerse?

Sin motivo aparente hay días grises, las aves permanecen en silencio, o mis oídos se obstruyen negándose a escucharlas, el silbido del viento se cuela por las ranuras penetrando en mi cabeza de manera ensordecedora, el aire es espeso, tanto que cuesta respirar, al andar dirijo la vista al suelo evitando mirar a nadie, tiemblo y no sé si es que estoy helada o que mi cuerpo se ha revelado contra mí, los pies me pesan y cada paso me cuesta más.

Afortunadamente hoy los pájaros cantaban, como casi siempre, el cielo, aunque algo nublado, me parece precioso, como acostumbra, no hay viento, pero un huracán remueve todas mis sensaciones, mis pulmones se llenan al máximo haciéndome sentir viva, no hace ni frío ni calor, aunque sé que cuando estoy así mi termostato no funciona muy bien, se niega a fijarse en algo tan superfluo, y sonrió, por supuesto que sonrío, como la mayoría de las veces, como tú ahora mismo, eso espero.

jueves, 10 de mayo de 2007

SEDA

"A su mujer le trajo de regalo una túnica de seda que ella, por pudor, nunca se puso. Si se sostenía entre los dedos, era como coger la nada."

"Seda" de Alessandro Baricco, un verdadero placer para los sentidos.

sábado, 5 de mayo de 2007

IMPOTENCIA

En el periodo de tiempo en el que nos toca vivir en este mundo, llegamos a experimentar muchos sentimientos distintos, yo creo que uno de los primeros es la inocencia y lo bueno de ésta es como su propio nombre indica, no ser consciente siquiera de lo que te pasa, en esa época no se es consciente de nada y ahí deberíamos de quedarnos todos, porque luego van llegando otros más intensos y en la mayoría de los casos más dañinos.

Algo tan grande como es el amor, puede llevarnos al cielo y dejarnos por ahí dando vueltas, hasta el punto de que a veces nos hablan y ni nos enteramos, a esto se le puede llamar estar en Babia, pero el mismo es capaz de producir el más terrible de los dolores, la peor de las desilusiones y esto me lleva al tema de hoy.

Hoy he sentido una gran impotencia, ha sido un cúmulo de sucesos, muy diferentes, pero duros todos ellos, unos más que otros y el peor para mí, ver a una amiga destrozada por una desilusión. ¿Qué hacer? Que complicado. Hay una frase bastante conocida que recomienda no meterse en asuntos de pareja, puede que tenga razón la frasecita, pero cuesta entenderlo, yo en este momento intento servir de ayuda, ¿pero cómo? No puedo hacer nada, lo único que podía ya está hecho y no sirve de nada, bueno, en realidad espero que haya servido de algo, al menos he puesto la mejor intención.

Sólo queda esperar, ¿esperar qué? ¿qué pase el tiempo? ¿Qué las cosas se calmen? ¿Qué alguien recapacite? Es lo único que se me ocurre decirle, no le des vueltas, todo se arreglará. Cómo me gustaría tener la certeza de que va a ser así.

viernes, 27 de abril de 2007

ALGO MÁS SOBRE LO DE AYER

Uno de los comentarios que me habéis dejado me ha recordado algo y he sentido la imperiosa necesidad de contarlo.

Hace nueve años estuve de vacaciones en el caribe y l@s que habéis estado ya sabéis cómo llueve allí, pero para los que no lo saben, os diré que es una cosa seria, al menos en la época en la que yo estuve, es raro el día que no cae algún chaparrón, pero de estos de estar el cielo azul y en diez minutos oscurecer enormemente y caer una bárbara.

Pues uno de esos días estábamos en la playa, con una temperatura podríamos decir de treinta grados, o sea, con mucho calor y de repente empezó a llover, la gente corría como loca a guarecerse y yo les miraba sin entender. ¿De qué huían? ¿Del agua? Minutos antes estaban metidos en el mar, más no se iban a mojar, ¿de los truenos y relampagos? Lo dudo, no había, simplemente diluviaba. Mi Paco y yo cogimos una tumbona, la sacamos de debajo de la sombrilla y nos tumbamos boca abajo. Tremendo masaje!!! La sensación era alucinante, no se puede explicar con palabras, millones de gotas cayendo sobre nosotros con una fuerza increíble, me sentí tan relajada.

Creo que desde ese día aún me gusta más la lluvia, sé que puede llegar a ser devastadora, lo viví de pequeña en mi propia casa con la famosa riada de Tous, pero que queréis que os diga, hay amores que matan

 

jueves, 26 de abril de 2007

QUE LLUEVA, QUE LLUEVA, LA VIRGEN DE LA CUEVA...

Nunca le había encontrado tanto sentido a esa frase de “En abril aguas mil” como este año. Que manera de llover, por favor!!! Como dice mi amiga Mª José: tendremos el clima cambiado? (Es galleguiña y dice que este año han tenido muy buen tiempo por allá)

Lo curioso es que a mí siempre me ha gustado la lluvia, esa taza de chocolate escuchando el murmullo del agua, las cenas alrededor de una vela cuando era pequeña y los días lluviosos eran sinónimo de días sin corriente eléctrica. También siento que me inspira, de hecho miradme hoy, escribiendo, no encuentro nada mejor en lo que emplear el tiempo los días así, bueno, los días así y todos los demás, jajajajaja, que últimamente creo que no hago otra cosa que escribir.

Para mí el paisaje perfecto es una playa en un día de fuerte temporal, cayendo un agua de mil demonios y con el horizonte lleno de rayos. Que espectáculo!!!!!!!

jueves, 19 de abril de 2007

JUEGOS INFANTILES

Estábamos hoy comentando eso de que los niños de ahora tienen tanto, que no aprecian nada y me he acordado de algo muy gracioso. Es curioso lo que uno recuerda de la infancia, pero a mí se me han quedado muchas cosas que me sacan la sonrisa y cuando hablo de mi infancia me refiero a esa época inocente, con cuatro o seis años, en que todo es tan fácil, el mundo está a nuestros pies.

Pues rememoraba cuando mi hermana y yo jugábamos a las tiendas. Ella tiene seis años más que yo, por eso deduzco que debía de tener esa edad, no la imagino jugando a estas chorradas con quince años.

Bueno, a lo que íbamos que me voy por las ramas. Cogíamos algunas revistas del corazón que tenía mi madre y recortábamos todos los productos que allí se anunciaban, desde una botella de coñac, hasta barras de labios, todo lo que nos pudiera servir y luego lo distribuíamos por secciones: Droguería, alimentación… y cada montoncito lo poníamos en un libro, un producto por página, poníamos el nombre de la tienda en cuestión en la portada y a jugar.

Creo que lo mejor de este juego era el rato que pasábamos recortando, o cómo trabajaba nuestra imaginación. Creo que muchos niños de ahora se están perdiendo todo eso, tanto video juego, tanta tele. Cuando yo era pequeña no había películas de video, apenas podíamos ver barrio sésamo a una hora determinada y luego nada, a la cama si tu padre creía que la programación no era adecuada para ti, así que algo teníamos que inventar.

Que recuerdos y lo peor de todo esto no es que los niños se enganchen a ciertos aparatos, si no que al evolucionar, los mayores también lo hacemos, al menos yo, fíjate donde estoy ahora, delante de este trasto, que ejemplo les voy a dar? Hay que joderse!!! JAJAJA

miércoles, 18 de abril de 2007

CALOR DE NIDO, PAZ DEL HOGAR

Que bonita palabra, hogar, ella sola en si alberga tantas cosas… Si nos paramos a pensar, es lo que ansiamos la mayoría, un hogar, un lugar donde llegar después de un duro día de trabajo, donde encontrarnos con esa calma que buscamos para disipar todos los malos momentos, donde a veces el ruido, o el silencio, nos hacen ver que ya estamos en casa.

Unos solos, otros acompañados, pero que gusto tenderte en el sofá y soltar eso de, ¡¡como en casa, en ningún sitio!! Incluso al más viajero, al más trotamundos, le gusta llegar a casa después de sus viajes. Por mucho que te guste la juerga, que gozada pillar la cama, a no ser que hayas bebido mucho y todo empiece a darte vueltas, pero creo que aún así, ¿Dónde mejor que ahí en ese estado?

Aunque algunos no tienen tanta suerte y tienen que abandonar ese hogar, no por gusto, si no por obligación, marcharse lejos en busca de un trabajo mejor, de una vida más digna, porque todos tenemos derecho a esto y estamos dispuestos a hacer lo que sea por lograrlo.

Pero… pero… no es nada fácil marcharse a miles de kilómetros, dejar a los seres queridos, los amigos, tan lejos… y aún hoy es soportable gracias a ciertos avances técnicos, sin embargo ni con estas, merecen todo mi respeto por su valor, ese que les lleva a enfrontar la vida sin miedo. Yo no podría, estoy convencida de ello, puede que dejar a mis padres y hermanos… sería duro, aunque soportable, pero a los integrantes de esa familia que he formado, a esos lo dudo, o se vienen conmigo o yo no voy.

Espero y confío en que la vida no me depare algo así y si lo hace, por favor, que no se alargue mucho.

jueves, 5 de abril de 2007

LA COMETA


Emprendo una carrera y ella se eleva
levanta el vuelo sobre nuestras cabezas
y orgullosa moldea sus colores al viento
retándole para que sople más fuerte.


Sube de nuevo más y más alto
caracolea amenazando con caer
pero se sumerge en una nueva corriente
que la engrandece todavía más.


Cuanto más alto, más pequeña la veo
en cambio ella se siente más grande
se adueña del cielo subiendo aún más
y yo sonrió al observarla.


Sus varios metros de cola bailan con ella
se mezclan en una danza rítmica
ahora a la derecha, ahora a la izquierda
y mis ojos la siguen sin perder detalle.


Se lanza en picado osada
y antes de llegar al suelo remonta el vuelo
se atreve a volver a intentarlo
pero esta vez calcula mal.


Intento evitar el inminente desastre
aunque sé que es demasiado tarde
y de bruces se da contra el suelo
mientras yo, rauda y veloz voy en su ayuda.


La recojo, suavemente sacudo la arena
y asegurándome de que no se enreda
de nuevo echo a correr rápido
para devolverle toda su grandeza.





Lo que hace el aburrimiento

martes, 3 de abril de 2007

MIS PRIM@S

Dice un refrán popular que el roce hace el cariño y creo que no me queda más remedio que darle la razón.

Hace treinta y tres años mi abuelo decidió que la casa en la que creció, la que le había dado cobijo toda su vida, necesitaba una reforma, una gran reforma, tanto así que la derrumbo pensando que ese sería el lugar ideal para edificar su nueva vivienda y ya puestos también una para cada uno de sus hijos y así nació una comunidad de vecinos bastante curiosa.

Por aquel entonces mis padres ya tenía tres hijos, (Uno de ellos era yo, con tres añitos) pero mis tíos todavía no se habían casado, aunque con el tiempo todo llegó y tras esas bodas llegaron también sus niños más otro que tuvieron mis padres, en total éramos/somos nueve primos.

Mis hermanos mayores son como otra historia, cuando empezaron a nacer toda esta prole ellos ya eran adolescentes e iban a su bola, pero yo todavía era lo suficientemente renacuajo para pasarme el día jugando con ellos y aquí es donde empieza a aparecer aquello del refrán.

Yo siempre he dicho que de alguna forma fui una hermana mayor para todos, me apasionan los niños, desde siempre y por esto me pasaba el día jugando con ellos.

Podría contar miles de anécdotas, los veinte años que pasaron desde que nació el primero (Sama) hasta que yo me vine a vivir a la que ahora es mi casa, dan para mucho, pero me bastará con contar esas que siempre aparecen en nuestras reuniones, como cuando se metían los seis en el coche de mi padre y les llevaba al cine, ellos pagaban la entrada y yo compraba una enorme bolsa de chuches de la que comíamos todos, o las horas que pasamos en la piscina jugando a los náufragos, jajajajaja no puedo evitar reírme cada vez que lo recuerdo, los pobres hacían siempre lo que yo les decía.

Los sábados a montar los playmobil de Lucas (Mi hermano) y a jugar tranquilamente hasta que llegaba Sama revolucionándolo todo con esas ideas bastante avanzadas para su edad, (Seguro que los que le conocen entienden esto cuando lo lean) y a comer macarrones en casa de mi abuela, mmmmmm, que ricos.

Ahora ya no son mis niños, bueno, siempre serán mis niños, pero ya son hombres y mujeres hechos y derechos, puedo decir orgullosa que todos tienen sus estudios, los cuales les han servido para tener el trabajo que deseaban y aunque sé que nunca perderemos el contacto, que ese cariño que forjamos a fuego lento, estará siempre ahí, muy a mi pesar les tengo tan lejos…

Sama vive en Melilla, ¿Quién le mandaría a él irse allí? Aunque confío en que algún día volverá, pero se le echa de menos, es tan… no sé como definirlo, es Sama, simplemente.

Vicente vive su vida y me alegro por él, nunca me ha gustado meterme en la vida de los demás, pero creo que sabe que puede contar conmigo siempre.

Marisa, ainssss Marisa… A esta la tengo en San Carlos de la Rápita (Tarragona) Está embarazada, va a tener una Nuria, ya ves, me parece el otro día cuando la vi llorar por algún problema de adolescente y ahora va a tener una niña, como pasa el tiempo.

Kise va un poco dando tumbos, jajajaja, todavía es joven, pero lo suficientemente mayor para que la dejen volar. Vuela Kise, vuela, no permitas que nadie te corte las alas.

Karmi, la peke del grupo se nos ha enamorado, ahora yo tendría que cantar, pero eso es algo entre ella y yo. ¡Guapa!

Y Lucas, mi Lucas, a este lo he dejado para el final porque es mi debilidad, ¿Qué se le va a hacer? Todos tenemos nuestro punto flaco y el mío es él. Doy gracias porque es el único que no le ha dado por irse, sigue viviendo allí y así es como puedo verle bastante a menudo.

Una cosita más, para arrancar alguna sonrisa recordar el día que este último llamó por teléfono a casa de mi abuelo preguntando: ¿Ahí lavan ropa? A lo cual mi abuelo respondió: ¡¡Aci llavem la cuca!! Jajajajaja

Os quiero

lunes, 2 de abril de 2007

EL PLACER DE LEER

No hace muchos días hice una “expoliación” de libros en casa de mis padres, algunos eran de mi hermano, para coger estos me dijo mi madre que lo consultara con él, así que lo hice recordándole mi mala cabeza para devolver las cosas después de tomarlas prestadas, a lo que me respondió que él ya los había leído, que le daba igual que estuvieran acumulando polvo en una estantería u en otra. Me pareció una respuesta curiosa.

Acto seguido hablé con mi padre, últimamente no lee tanto, la edad y la vista no son buenas amigas, se cansa, pero me consta que ha leído mucho en esta vida, de alguien debo haber heredado yo esta pasión y aunque él siempre se ha inclinado por la literatura clásica, cosa que a mi no me fascina mucho, tiene algunas obras contemporáneas. (Especialmente regalos del día del padre)

Le dije: Me llevo “Lituma en los andes” de Mario Vargas Llosa y recibí una respuesta por su parte que me dejó más que sorprendida. “Si lo que esperas de la lectura es aprender algo, no vas a aprender nada con ese libro”. Me sonó fatal esa frase. ¿Cómo alguien se puede dignar a decir de un libro, por muy malo que sea, que no se va a aprender nada con él?

Como aficionada a la literatura que soy, me sentí ofendida. Hay libros mejores, peores, tiene que haber de todo, pero al igual que sé eso, sé que un libro que a una persona puede no gustarle nada, a otra la puede llegar a apasionar y esto es lo que me ha sucedido a mí en este caso.

Cada palabra, cada frase del libro, conseguía que lo que me había dicho de mi padre resonara en mi cabeza.

No sólo he disfrutado leyéndolo, además de aprender multitud de cosas de un país sobre el cual era una absoluta ignorante, esto ha desencadenado en una serie de sucesos asombrosos, o al menos a mí me lo parecen.

Lo primero fue descubrir a otro gran autor peruano que me recomendaron al hacer un comentario sobre el que me ocupaba en esos momentos, (Sólo por esto ya me mereció la pena), pero ya que tengo el enorme placer de estar iniciando una amistad con una peruana, le pregunté sobre algunas palabras que no llegué a entender, las cuales lógicamente no hallé en el diccionario y esto nos llevó a pasarnos horas hablando de su país, de sus paisajes, la gastronomía.. Y yo embobada permanecía atenta enamorándome poco a poco de un pequeño lugar de la geografía que apenas quince días antes, aunque sabía ubicarlo en el mapa, no creáis que sabía muchas más cosas sobre éste.

Por si no había tenido suficiente con esto, ayer descubrí que la persona de la que os hablo, había escrito en su blog un apasionado relato sobre el “Machu pichu”. No quiero pecar de vanidad, pero no pude evitar pensar que tenía parte de culpa, quizás la velada que compartimos hablando de su tierra la puso nostálgica y de ahí salió esto.

Y se que la cadena no ha cesado, porque cualquier suceso, por pequeño que parezca, siempre desenvuelve cosas así.

¿Así qué no iba a aprender nada? Decidme donde tengo que firmar para aprender con todos los libros que me quedan por leer en esta vida, la mitad de lo que he aprendido con este.

viernes, 23 de marzo de 2007

TEMPODELECER

A estas alturas, creo que cualquier persona que me conozca un poco, sabe de mi pasión por la escritura, pero hay una persona muy especial que posiblemente fue
 quien me dio el pequeño empujón que me faltaba para decidirme 
a escribir algo "serio".
A parte de llenarme de elogios y alabanzas, muchos de los cuales
 pienso que no me merezco, me estuvo alentando a que escribiera
 algunos micro relatos para concursos de la radio, por lo que yo, 
como la niña obediente que soy, jajajaja, hice lo que me decía.

Cómo ya habréis adivinado, no gané ninguno de estos concursos,
 pero fue muy divertido y poco a poco se me fue metiendo en la
 cabeza la idea de que podría hacerlo, así que me decidí y empecé
 mi primera novela.
Desde el primer día ella ha estado ahí dándome ánimos, leyendo
 lo que escribía una y mil veces, tantas como hiciese falta, 
ayudándome a corregir pequeños errores y convirtiéndose poco
 a poco en esa amiga que es ahora.

Todo este rollo viene a que ayer comimos juntas, no nos conocíamos en persona, habíamos hablado mucho
 por la cam, eso sí, pero no habíamos tenido contacto físico, como
ella diría y fue delicioso. No sé si habréis notado alguna vez  
esa extraña sensación como de conocer a alguien de toda la vida, 
me sentí tan agusto.. 
Y creo que ella también, por lo que llegué a casa algo eufórica, 
contando a diestro y siniestro lo maravillosa que había sido la 
comida, creo que incluso ésta me pareció mejor sólo por lo bien que 
lo estábamos pasando.
  Mañana se viene a mi casa y me parece que no pasa el tiempo,
 con lo rápido que pasaba ayer y pasará mañana, seguro.
Todo esto me ha demostrado que en la vida nos encontramos
lo que menos esperamos en el lugar más insospechado y
desde aquí te digo que espero que nuestra amistad dure muchos,
pero que muchos años.
Ha sido todo un placer conocerte.

SIS

martes, 20 de marzo de 2007

MI ABUELA

Hace nueve años, tal día como hoy, nos dejó mi abuela, cosa que hace que no pueda evitar acordarme de ella, ¿Qué peor resaca después de fallas qué que te llame tu madre dándote una noticia como esa?
¿Te acuerdas Karmi? Habías venido a quedarte a dormir en mi casa y tuvimos que salir a la medianoche.
Cierro los ojos y la primera imagen suya que me llega es bailando el charlestón. ¡Que mujer! Nunca se le borró la sonrisa, consiguiendo con esto arrancar algunas a los demás y cuando estaba con alguna de sus hermanas, eso ya era la monda, es que era imposible tenerlas cerca sin que te provocaran una carcajada, sin motivo aparente, yo diría que simplemente rebosaban felicidad.
Y lo curioso es que tenían sufrido lo suyo en esta vida, porque durante los seis años que estuve durmiendo en su casa, en la misma habitación, tuve la oportunidad de conocerla muy bien, me contó tantas y tantas cosas..
Recuerdo con especial cariño un día que después de relatarme una parte bastante curiosa de su infancia me dijo: “Esto no se lo cuentes a nadie. No lo sabe ni tu madre. (Su hija)”
Me sentí afortunada, a parte de que no mucha gente tiene ocasión de conocer a sus abuelos hasta estas edades, yo no sólo la conocía, si no que creo que lo hacía muy bien y me sentí especial, teníamos una complicidad bárbara, aunque si lo pienso, seguramente nos hizo sentir especiales a todos sus nietos en algún momento, cosa que sólo puede conseguir alguien especial, alguien como mi abuela.


viernes, 16 de marzo de 2007

FUEGO Y ESTRUENDO


"Despertant els nostres cors, València riu. Per la sendas de les flors, ja ve l'estiu"

Sintiéndolo mucho, inevitablemente en estas fechas me toca hablar de las fallas.
Pienso que al igual que los latinos llevan el ritmo en la sangre, los valencianos nacemos con el olor a pólvora corriendo por nuestras venas, nos encanta ese estruendo de la “despertá” después de una noche de juerga con la blusa puesta, esa “mascletá” que hace temblar los cimientos del edificio más sólido..
Litros de Xifli (cazalla con fanta de limón), paella, arroz al horno, pólvora, mucha pólvora y como no, las fallas, esos monumentos tan admirados que algunas personas se preguntan cómo luego nos atrevemos a quemar, ¡¡señores míos!! En eso precisamente radica el espíritu de las fallas.
Supongo que la explicación lógica, esa que todo conocemos, es la de que con el fuego se espantan los malos espíritus, se queman cosas viejas dando la bienvenida a las nuevas, o algo así, pero a mí todo esto no me vale, si alguien me pregunta que significan para mí las fallas le diré que son esos días donde por un momento todos somos una gran familia, la gran familia de los valencianos donde estamos dispuestos a acoger a todo el que nos visite en estos días, donde reímos, disfrutamos y sentimos, sobre todos sentimos, porque el fuego, ese gran elemento que es el fuego, te hace sentir cosas inexplicables, en ciertos momentos da miedo, su poder aterroriza, pero al mismo tiempo su grandeza impresiona, te llena de vida, ¡justo es eso! con el fuego te sientes vivo, y cuando por fin consume lo que se logró con el esfuerzo de todo un año, sientes como una lágrima se te escapa y por un momento piensas, “vaya tontería vivo esto todos los años desde que nací y me sigo emocionando”. ¿Qué se le va a hacer? Los valencianos somos así, puro sentimiento, pura fuerza y quizás por eso lo demostramos con algo tan grande como es el fuego, el ruido, ¡¡¡Cuánto más mejor!!!
¡¡¡Visca les falles!!!
¡¡¡Visca València!!!
¡¡¡Visca els valencians!!!


LA MAYOR AVENTURA DE MI VIDA

Hace aproximadamente año y medio descubrí lo que creo que es mi gran pasión, escribir. Nunca pensé que algo que a veces me resulta tan fácil, pudiera generar en mi interior tantas y tantas emociones.
He vivido situaciones en mi vida que me han llenado tanto que sentía que rebosaba de gozo, descubrir el amor de verdad, el nacimiento de mis hijos, incluso el día a día me resulta a veces el más preciado de los tesoros, pero esto, tener una forma de exteriorizar todo lo que me pasa por la cabeza, de llegar a la gente y poder hacerles sentir lo que yo... Que maravilla.
No sé si lo hago bien, posiblemente mi nivel cultural no alcanza para
permitirme valorarlo, aunque sé de alguien que me regañará por poner esto
 (jejeje) pero pongo todo mi empeño, quiero hacerlo bien, quiero llegar a 
vuestros corazones y conseguir arrancaros una sonrisa, una lágrima.
Por eso y no conformándome con todo lo que ya escribo, voy a sumar una aventura más a mi vida y esa no será otra que escribir también aquí, en un blog, donde espero poder contar todas esas cosas que sólo en un sitio como este se pueden contar.