lunes, 18 de febrero de 2008
miércoles, 13 de febrero de 2008
"LOS PILARES DE LA TIERRA"

Si hay un libro del que se ha hablado mucho en los últimos tiempos, este es “Los pilares de la tierra”, por eso decidí leerlo. Soy de la opinión de que tanto para hablar bien de algo como para criticarlo, hay que conocerlo, así que sin atraerme especialmente, me puse manos a la obra.
No voy a decir que no me ha gustado porque mentiría, aunque del mismo modo diré que no voy a leer nada más de este autor, ni siquiera esa segunda parte que parece estar teniendo tanto éxito.
La historia, preciosa, muy bien construida, me ha enganchado durante todas y cada una de las 1359 páginas, sin embargo creo que se podría mejorar. Es extraño que deseando conocer el destino de los personajes, sufriendo con ellos, haciendo un esfuerzo cada día por cerrar el libro, repitiera en tantas ocasiones: “pero que poco me gusta cómo escribe este tío”.
Así que señor Ken Follet, sintiéndolo mucho, no me sume a su lista de lectores.
jueves, 24 de enero de 2008
NOCHE ETIMOLÓGICA
Ayer no fue uno de mis mejores días, de hecho llevo ya una buena temporada con la moral un poco baja. ¿Motivos? No lo sé, puede que los tenga, puede que no, pero me he dado cuenta de que cuanto más lo pienso, peor estoy, así que lo ideal sería no darle muchas vueltas, aunque no sé cómo hacérselo entender a mi cabeza.
No me gusta preocupar a los demás, no acostumbro a exteriorizar lo negativo, es algo tan inusual en mí que el hecho de haber necesitado estos últimos días que alguien me escuchara, me hace entender la gravedad del problema.
A lo que iba, ayer dude si conectarme un ratito al messenger para charlar, ponerme la tele, leer un libro, o simplemente acostarme, al final opte por la charla. Conseguí desconectar un rato, me reí, que no es poco, pero de nuevo me dio el bajón, entonces mis dos chocheritas, con algo tan simple como esto: “Ñuqaykuchu warmikuna kayku” (Lo de simple es un decir, no le deis muchas vueltas porque es quechua.) consiguieron que me olvidara de todo.
No hay nada como tener a alguien que te conoce lo suficiente para saber por donde atacarte, seguramente lo que menos necesitaba yo ayer era hablar, ya veis, durante una hora le estuve dando vueltas a la frasecita.
Gracias chocheritas mías, os quiero un culo, que paja teneros ahí cuando os necesito!!!!!
No me gusta preocupar a los demás, no acostumbro a exteriorizar lo negativo, es algo tan inusual en mí que el hecho de haber necesitado estos últimos días que alguien me escuchara, me hace entender la gravedad del problema.
A lo que iba, ayer dude si conectarme un ratito al messenger para charlar, ponerme la tele, leer un libro, o simplemente acostarme, al final opte por la charla. Conseguí desconectar un rato, me reí, que no es poco, pero de nuevo me dio el bajón, entonces mis dos chocheritas, con algo tan simple como esto: “Ñuqaykuchu warmikuna kayku” (Lo de simple es un decir, no le deis muchas vueltas porque es quechua.) consiguieron que me olvidara de todo.
No hay nada como tener a alguien que te conoce lo suficiente para saber por donde atacarte, seguramente lo que menos necesitaba yo ayer era hablar, ya veis, durante una hora le estuve dando vueltas a la frasecita.
Gracias chocheritas mías, os quiero un culo, que paja teneros ahí cuando os necesito!!!!!
miércoles, 16 de enero de 2008
¡¡DOCTOR, DOCTOR!!
El lunes fui al dentista a hacerme una endodoncia, la cual no pudo terminar porque según me dijo; tengo una infección en las encías que causa un sangrado considerable, impidiéndole realizar su trabajo como es debido. Así que me puso un empaste provisional, me dijo que me tomase un antibiótico y que regresase dentro de diez días.
Hasta aquí todo perfecto, los médicos que cobran en efectivo cuando terminan la consulta no suelen dar problemas, pero pasemos a la segunda parte de la historia.
Voy a la farmacia y he aquí el primer obstáculo: No se venden antibióticos sin receta médica. A mí personalmente esta medida me parece perfecta, a la gente le gusta mucho automedicarse, se creen que porque pillan dos catarros anuales, ya conocen a todos los virus que andan por ahí sueltos y precisamente son estos los que son inmunes a los antibióticos.
Yo no tengo la culpa de esto, necesito un antibiótico, entonces me encamino a mi médico de cabecera a por la receta y aquí es donde he sentido rabia por el precario sistema sanitario que tenemos en este país.
Nada menos que tengo cita el jueves veinticuatro, o lo que es lo mismo, dentro de ocho días, justo el día que tengo que ir al dentista. ¡Tiene narices la cosa!
Así que tengo que dar gracias por vivir en un pueblo pequeño donde todos nos conocemos, por ello la farmacéutica se ha fiado de mí y me ha suministrado el medicamento con la condición de que le llevaré la receta cuando por fin la tenga.
¿La verdad? Me parece increíble que siga ocurriendo esto en nuestro país en pleno siglo XXI.
Hasta aquí todo perfecto, los médicos que cobran en efectivo cuando terminan la consulta no suelen dar problemas, pero pasemos a la segunda parte de la historia.
Voy a la farmacia y he aquí el primer obstáculo: No se venden antibióticos sin receta médica. A mí personalmente esta medida me parece perfecta, a la gente le gusta mucho automedicarse, se creen que porque pillan dos catarros anuales, ya conocen a todos los virus que andan por ahí sueltos y precisamente son estos los que son inmunes a los antibióticos.
Yo no tengo la culpa de esto, necesito un antibiótico, entonces me encamino a mi médico de cabecera a por la receta y aquí es donde he sentido rabia por el precario sistema sanitario que tenemos en este país.
Nada menos que tengo cita el jueves veinticuatro, o lo que es lo mismo, dentro de ocho días, justo el día que tengo que ir al dentista. ¡Tiene narices la cosa!
Así que tengo que dar gracias por vivir en un pueblo pequeño donde todos nos conocemos, por ello la farmacéutica se ha fiado de mí y me ha suministrado el medicamento con la condición de que le llevaré la receta cuando por fin la tenga.
¿La verdad? Me parece increíble que siga ocurriendo esto en nuestro país en pleno siglo XXI.
martes, 15 de enero de 2008
LA ELEGANCIA DEL ERIZO
Si fuese crítico literario, ahora mismo contaría maravillas sobre esta historia, pero como no lo soy, por temor a no estar a la altura, me voy a limitar a copiar un párrafo que me cautivó.(Sacado de contexto puede causar una impresión extraña sobre el libro.)
“Dos motivos, ligados también a las películas de Ozu.
El primero reside en las puertas correderas en sí. Ya desde la primera película, "El sabor del arroz con té verde", me fascinó el espacio de vida japonés y esas puertas correderas que, deslizándose suavemente sobre sus invisibles raíles, rehúsan hender el espacio. Pues, cuando abrimos una puerta, transformamos los lugares de manera bien mezquina. Coartamos su plena extensión e introducimos en ellos una brecha imprudente a fuerza de malas proporciones. Pensándolo bien, no hay nada más feo que una puerta abierta. En la habitación en la que está, introduce una suerte de rotura, como un parásito marginal que rompe la unidad del espacio. En la habitación contigua, engendra una depresión, una grieta abierta y estúpida, perdida en un trozo de pared que hubiese preferido permanecer entero. En ambos casos, perturba el espacio sin más contrapartida que la licencia de circular, la cual puede sin embargo garantizarse mediante otros procedimientos. La puerta corredera, por el contrario, evita los escollos y magnifica el espacio. Sin modificar su equilibrio, permite su metamorfosis. Cuando se abre, dos lugares se comunican entre sí sin ofenderse mutuamente. Cuando se cierra, devuelve a cada uno su integridad. La puesta en común y la reunión se realizan sin intrusión. La vida es en los espacios japoneses un tranquilo paseo, mientras que en los nuestros se asemeja a una larga serie de fracturas.”
martes, 8 de enero de 2008
EL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA
domingo, 6 de enero de 2008
SOSTIENE PEREIRA
miércoles, 2 de enero de 2008
AÑO NUEVO, VIDA NUEVA
Estos días todos estamos llenos de buenos propósitos, que si voy a dejar de fumar, me apuntaré a un gimnasio, tengo que llamar a aquel amigo al que tengo olvidado… y un sin fin de cosas más, pero como siempre, al final no hacemos nada de lo que habíamos dicho, se queda en simples palabras.
Yo voy a ser una osada, este año estoy decidida a cumplir uno de mis propósitos de año nuevo, si me permitís me lo reservo para mí, no voy a ponerlo aquí, aunque prometo firmemente contaros los resultados dentro de un año, o en su caso, si lo consigo, cuando logre lo que pretendo.
Yo voy a ser una osada, este año estoy decidida a cumplir uno de mis propósitos de año nuevo, si me permitís me lo reservo para mí, no voy a ponerlo aquí, aunque prometo firmemente contaros los resultados dentro de un año, o en su caso, si lo consigo, cuando logre lo que pretendo.
domingo, 23 de diciembre de 2007
ENSAYO SOBRE LA CEGUERA
martes, 4 de diciembre de 2007
SI CON ESO CONSIGUIERA QUE FUERAN TODOS AL MENOS UN POQUITO MÁS FELICES
Que extraño, ayer fue mi cumpleaños y como siempre lo llevé bastante mal, odio cumplir años, ¿por qué tenemos que hacernos mayores?
Hoy me han ocurrido diversas cosas que me han hecho sentir egoísta, mientras yo me preocupo por ser un año más mayor, personas a las que quiero lo están pasando realmente mal, tanto que al oírlo me estremecí.
Cuando dolor hay en el mundo, que injusta es la vida a veces, ¿por qué no puede ser todo un poquito más fácil? Tampoco pido tanto, sólo un poquito, apenas lo justo para que las personas no tengan que sufrir por problemas económicos gravísimos que les llevan al borde de la miseria, por lejanía, sí, por lejanía también hay quien sufre, no hay nada peor que estar lejos de los seres queridos, por enfermedades que te cambian la vida, la degradan…
Que mal repartido está el mundo, si pudiéramos cogerlo y plegarlo como una hoja de papel, soñar que somos colores que se mezclan hasta formar un tono uniforme, sin diversidades…
Quiero que sea mañana, pasado, el próximo ¿y entonces qué? Si el tiempo corre mucho tendré otro año más, si con eso consiguiera que fueran todos al menos un poquito más felices…
Hoy me han ocurrido diversas cosas que me han hecho sentir egoísta, mientras yo me preocupo por ser un año más mayor, personas a las que quiero lo están pasando realmente mal, tanto que al oírlo me estremecí.
Cuando dolor hay en el mundo, que injusta es la vida a veces, ¿por qué no puede ser todo un poquito más fácil? Tampoco pido tanto, sólo un poquito, apenas lo justo para que las personas no tengan que sufrir por problemas económicos gravísimos que les llevan al borde de la miseria, por lejanía, sí, por lejanía también hay quien sufre, no hay nada peor que estar lejos de los seres queridos, por enfermedades que te cambian la vida, la degradan…
Que mal repartido está el mundo, si pudiéramos cogerlo y plegarlo como una hoja de papel, soñar que somos colores que se mezclan hasta formar un tono uniforme, sin diversidades…
Quiero que sea mañana, pasado, el próximo ¿y entonces qué? Si el tiempo corre mucho tendré otro año más, si con eso consiguiera que fueran todos al menos un poquito más felices…
miércoles, 28 de noviembre de 2007
UN POQUITO DE SILENCIO, POR FAVOR
Hace unos años yo solía decir una frase, si no recuerdo mal era algo así: “Sólo me falta tener hijos para ser la persona más feliz del mundo.”
Bueno, pues esos hijos llegaron, un par y ahora lo único que deseo es que llegue la noche para que se duerman, que se vayan al colegio… lo que sea con tal de que me dejen tranquila un rato.
No es que me arrepienta de haberlos tenido, eso nunca, son lo mejor de mi vida, ellos y su padre, pero que pesaditos están a veces, ¡casi siempre!
Sus momentos buenos compensan, se te cae la baba mirándolos, aunque tengo la sensación de que están en una de las peores etapas de su vida. No pueden estar quietos, me dejan la casa hecha un desastre, no obedecen cuando les digo algo… entonces pienso, “¿no querías hijos? Pues ahí los tienes.”
Encima la gente que los tiene más mayores te dice: “Pues eso no es nada, ya verás cuando sean adolescentes.”
Yo todavía no he tenido hijos adolescentes, todo se andará, pero si recuerdo cuando lo era yo, tampoco hace tanto. Entiendo que los padres se preocupen, el mundo está medio loco, sin embargo a mi lo que me tiene de los nervios es este momento.
¡Que se calmen ya por favor!
Bueno, pues esos hijos llegaron, un par y ahora lo único que deseo es que llegue la noche para que se duerman, que se vayan al colegio… lo que sea con tal de que me dejen tranquila un rato.
No es que me arrepienta de haberlos tenido, eso nunca, son lo mejor de mi vida, ellos y su padre, pero que pesaditos están a veces, ¡casi siempre!
Sus momentos buenos compensan, se te cae la baba mirándolos, aunque tengo la sensación de que están en una de las peores etapas de su vida. No pueden estar quietos, me dejan la casa hecha un desastre, no obedecen cuando les digo algo… entonces pienso, “¿no querías hijos? Pues ahí los tienes.”
Encima la gente que los tiene más mayores te dice: “Pues eso no es nada, ya verás cuando sean adolescentes.”
Yo todavía no he tenido hijos adolescentes, todo se andará, pero si recuerdo cuando lo era yo, tampoco hace tanto. Entiendo que los padres se preocupen, el mundo está medio loco, sin embargo a mi lo que me tiene de los nervios es este momento.
¡Que se calmen ya por favor!
sábado, 24 de noviembre de 2007
SOÑADORA YO?
"Si soñar significa querer ser lo que una es, entonces quiero ser una soñadora" (Peter Handke)
jueves, 22 de noviembre de 2007
FISIOTERAPIA
Fisioterapeuta: Persona capaz de resucitar tu cuello después de diez días de largos agonía tras lo que empezabas a darlo por muerto.
De verdad que pensé que se me quedaba crónico, pero estoy mucho mejor.
De verdad que pensé que se me quedaba crónico, pero estoy mucho mejor.
viernes, 16 de noviembre de 2007
HISTORIA DEL REY TRANSPARENTE

"En un turbulento siglo XII, Leola, campesina adolescente, desnuda a un guerrero muerto en un campo de batalla se viste con sus ropas de hierro, para protegerse bajo un disfraz viril. Así comienza el vertiginoso y emocionante relato de su vida, una peripecia existencial que no es sólo la de Leola sino también la nuestra, porque esta novela de aventuras con ingredientes fantásticos nos está hablando en realidad del mundo actual y de lo que todos somos."
"Historia del Rey Transparente es un insólito viaje a una Edad Media desconocida que se huele y se siente sobre la piel, es una fábula que conmueve por su grandeza épica, es uno de esos libros que no se leen, sino que se viven. Original y poderosa, la novela de Rosa Montero tiene esa fuerza desbordante de los libros llamados a convertirse en clásicos."
Un libro que te inunda, te lleva a un largo viaje de la mano de la protagonista sintiendo sus miedos, sus angustias, sus alegrías, en resumen, te metes en su piel.
No hay nada como una buena obra para saciar el apetito literario del cerebro, pero curiosamente tales maravillas vuelven a dicho apetito más voraz.
martes, 6 de noviembre de 2007
¡¡¡TENGO UN BLOG!!!
Señora S. gracias por recordarme que tengo un blog. Quiero hacer demasiadas cosas, abarcarlo todo y no puede ser, sólo tengo dos manos, el día veinticuatro horas, intento estirarlas, pero no dan más de si.
Muchas veces me quedo pensando que no hay prisa, hoy haré una cosa y si no me da tiempo, mañana las otras, o pasado, con calma. Hay tareas que no pueden posponerse, esas tendrían que ser las primeras, aunque, ¿por qué siempre me apetece más hacer las que no corren prisa?
Necesito aprender a organizarme, con empeño se encuentra tiempo para todo, hasta para pasarse por aquí al menos una vez por semana. (Todos los días como otras, ya sería demasiado, jajajaja)
Muchas veces me quedo pensando que no hay prisa, hoy haré una cosa y si no me da tiempo, mañana las otras, o pasado, con calma. Hay tareas que no pueden posponerse, esas tendrían que ser las primeras, aunque, ¿por qué siempre me apetece más hacer las que no corren prisa?
Necesito aprender a organizarme, con empeño se encuentra tiempo para todo, hasta para pasarse por aquí al menos una vez por semana. (Todos los días como otras, ya sería demasiado, jajajaja)
jueves, 18 de octubre de 2007
LLUVIA

Llueve, llueve y sigue lloviendo. Me encanta ver la lluvia caer, el olor a tierra mojada, escuchar el repiqueteo de las gotas envuelta en una manta delante de un tazón de leche caliente, pero en exceso todo cansa.
Hacía mucho que no vivíamos en otoño tan lluvioso en esta zona, espero escuchar las estadísticas para comprobar si es sólo una sensación que tengo yo.
martes, 16 de octubre de 2007
RELATOS EN CADENA IIII
Pues otra semanita más sin éxito.
La frase para empezar:
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo.
Mis relatos:
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo. Odio se podría llamar a lo que sentí cuando supe que estaba embarazada, sin embargo cuando me dijeron que aquellas perdidas podían derivar en un aborto, me llevé la mano a la tripa mientras una lágrima resbalaba por mi mejilla. Sé que suena a tópico, pero ahora entiendo a mi madre.
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo. Algo tan simple como coger la cajetilla de tabaco y tirarla a la papelera, ahora ese pequeño ser era mi prioridad, nada de cigarrillos ni de alcohol, comer sano, hacer ejercicio suave… todo lo que nunca había sido capaz de hacer por mi misma.
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo. Después de haber jugado con ella durante interminables horas, de pelearme con mi madre para que la dejara dormir en mi cuarto, de darle parte de mi cena a escondidas aún a sabiendas de que me iba a quedar con hambre, ahora me pagaba arañándome si intentaba acercarme a sus cachorros.
La semana que viene no sé si escribiré algo
La frase para empezar:
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo.
Mis relatos:
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo. Odio se podría llamar a lo que sentí cuando supe que estaba embarazada, sin embargo cuando me dijeron que aquellas perdidas podían derivar en un aborto, me llevé la mano a la tripa mientras una lágrima resbalaba por mi mejilla. Sé que suena a tópico, pero ahora entiendo a mi madre.
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo. Algo tan simple como coger la cajetilla de tabaco y tirarla a la papelera, ahora ese pequeño ser era mi prioridad, nada de cigarrillos ni de alcohol, comer sano, hacer ejercicio suave… todo lo que nunca había sido capaz de hacer por mi misma.
Aquel sería el primer gesto maternal consciente que recuerdo. Después de haber jugado con ella durante interminables horas, de pelearme con mi madre para que la dejara dormir en mi cuarto, de darle parte de mi cena a escondidas aún a sabiendas de que me iba a quedar con hambre, ahora me pagaba arañándome si intentaba acercarme a sus cachorros.
La semana que viene no sé si escribiré algo
lunes, 15 de octubre de 2007
LA PANTANADA DE TOUS
Esta semana se cumplen veinticinco años de la trágica pantanada de Tous y cincuenta de la riada de Valencia, lo cual me recuerda que en nuestros tiempos todos estos desastres son atribuidos al cambio climático, sin embargo ya los árabes llamaron a uno de los ríos que provocó aquellas inundaciones Júcar, que si no estoy mal informada significa devastador. Que fácil echarle las culpas al cambio climático.
Desde que tengo uso de razón he visto crecidas de los ríos que me han puesto los pelos de punta, así todas las personas que viven en la ribera del Júcar, el cual presenta habitualmente este tranquilo aspecto.

Aquel día era más bien este.


Mi abuelo, que por aquel entonces contaba setenta y tres años, le dijo a mi abuela: “Esto ya lo hemos visto muchas veces, no pasará nada. Vamos a dormir” Que equivocado estaba. A la una de la madrugada escuchó a una vecina decir: “Mira, ya sube el agua por las aceras.” Se levantó de un salto descubriendo que tenía la casa inundada, cogió a mi abuela en brazos y la llevó hasta la escalera que sube al primer piso. Luego intentó salvar los objetos de valor mientras escuchaba el sonido del agua al colarse por desagües, emerger de la taza del váter…
Yo tengo un recuerdo extraño de aquellos días, apenas tenía once años, vivía en un segundo piso por lo que se veía desde otra perspectiva y lo único que me importaba es que esa tarde tenía un examen de lengua para el que no había estudiado nada y al suspender las clases me libré. No pensaba el daño que podía causar aquello en una comarca donde se vive directa o indirectamente de la cosecha de naranjas, ni me acordaba de que mi padre tenía un dineral invertido en fungicidas que se echaron a perder en su totalidad.
Para los niños de mi edad era como un juego, pasarnos tres días chapoteando en el barro sin que nuestros padres nos riñeran… ahora entiendo que tenían preocupaciones mayores. Al crecer vi fotos, leí libros sobre el tema y entendí la magnitud de aquel hecho.
Para los que no conozcan lo que realmente paso os diré que el muro de contención de un pantano cuya capacidad era de ochenta hectómetros cúbicos, o lo que es lo mismo, ochenta mil millones de litros, (Por si alguien es de letras) se agrietó y durante varias horas se fue desintegrando por la erosión del agua. ¿Qué material usarían para hacer aquella chapuza?

Las zonas cercanas al pantano quedaron con capas de dos a tres metros de gravilla y cuando digo zonas me refiero a cientos de miles de kilómetros cuadrados. Murieron más de cuarenta personas, aproximadamente trescientas mil quedaron sin hogar, incluso pueblos enteros como en el caso de Gavarda, Beneixida… cambiaron su ubicación reconstruyéndose en lugares más elevados.

En los meses posteriores recibimos ayuda de todas partes, llegaban camiones, helicópteros cargados de comida, mantas, ropa, zapatos… aquello era como otro juego, ir a hacer cola para recoger tu parte… pero estos días, al ver el desastre que de nuevo las lluvias de octubre han ocasionado en pueblos como El Vergel, Beniarbeig, Els Poblets, a tan solo cuarenta kilómetros de mi casa, con el aniversario de aquello tan cerca, se me eriza la piel.

Espero no tener que volver a vivir una situación similar, sea de quien sea la culpa.
PD: Una anécdota curiosa que se me quedó de aquel suceso. Tras permanecer tres días sin suministro eléctrico, sin agua potable, recuerdo a mi madre diciendo: “No fregábamos ni lavábamos ropa porque no había agua, no planchábamos porque no había luz, pero que me explique alguien porque narices no hacíamos las camas.”
Desde que tengo uso de razón he visto crecidas de los ríos que me han puesto los pelos de punta, así todas las personas que viven en la ribera del Júcar, el cual presenta habitualmente este tranquilo aspecto.

Aquel día era más bien este.


Mi abuelo, que por aquel entonces contaba setenta y tres años, le dijo a mi abuela: “Esto ya lo hemos visto muchas veces, no pasará nada. Vamos a dormir” Que equivocado estaba. A la una de la madrugada escuchó a una vecina decir: “Mira, ya sube el agua por las aceras.” Se levantó de un salto descubriendo que tenía la casa inundada, cogió a mi abuela en brazos y la llevó hasta la escalera que sube al primer piso. Luego intentó salvar los objetos de valor mientras escuchaba el sonido del agua al colarse por desagües, emerger de la taza del váter…
Yo tengo un recuerdo extraño de aquellos días, apenas tenía once años, vivía en un segundo piso por lo que se veía desde otra perspectiva y lo único que me importaba es que esa tarde tenía un examen de lengua para el que no había estudiado nada y al suspender las clases me libré. No pensaba el daño que podía causar aquello en una comarca donde se vive directa o indirectamente de la cosecha de naranjas, ni me acordaba de que mi padre tenía un dineral invertido en fungicidas que se echaron a perder en su totalidad.
Para los niños de mi edad era como un juego, pasarnos tres días chapoteando en el barro sin que nuestros padres nos riñeran… ahora entiendo que tenían preocupaciones mayores. Al crecer vi fotos, leí libros sobre el tema y entendí la magnitud de aquel hecho.
Para los que no conozcan lo que realmente paso os diré que el muro de contención de un pantano cuya capacidad era de ochenta hectómetros cúbicos, o lo que es lo mismo, ochenta mil millones de litros, (Por si alguien es de letras) se agrietó y durante varias horas se fue desintegrando por la erosión del agua. ¿Qué material usarían para hacer aquella chapuza?

Las zonas cercanas al pantano quedaron con capas de dos a tres metros de gravilla y cuando digo zonas me refiero a cientos de miles de kilómetros cuadrados. Murieron más de cuarenta personas, aproximadamente trescientas mil quedaron sin hogar, incluso pueblos enteros como en el caso de Gavarda, Beneixida… cambiaron su ubicación reconstruyéndose en lugares más elevados.

En los meses posteriores recibimos ayuda de todas partes, llegaban camiones, helicópteros cargados de comida, mantas, ropa, zapatos… aquello era como otro juego, ir a hacer cola para recoger tu parte… pero estos días, al ver el desastre que de nuevo las lluvias de octubre han ocasionado en pueblos como El Vergel, Beniarbeig, Els Poblets, a tan solo cuarenta kilómetros de mi casa, con el aniversario de aquello tan cerca, se me eriza la piel.

Espero no tener que volver a vivir una situación similar, sea de quien sea la culpa.
PD: Una anécdota curiosa que se me quedó de aquel suceso. Tras permanecer tres días sin suministro eléctrico, sin agua potable, recuerdo a mi madre diciendo: “No fregábamos ni lavábamos ropa porque no había agua, no planchábamos porque no había luz, pero que me explique alguien porque narices no hacíamos las camas.”
jueves, 11 de octubre de 2007
PRAGA
¿Puede uno enamorarse de una ciudad? Puede, os lo aseguro.

De todas las ciudades que he visitado, no hay ninguna sobre la que pueda decir que no me gustó, yo siempre he defendido que cada lugar tiene su encanto, pero lo que me sucedió en Praga no me ha pasado nunca más.

Quizás fuese porque era mi luna de miel y eso conlleva muchos recuerdos muy agradables, jajajaja. Bromas aparte, también estuve en el mismo viaje en Viena y Budapest y de éstas no guardo un recuerdo tan especial.

La cuestión es que he escrito estos días un relato cuyo escenario tenía que ser dicha ciudad, he tenido que sacar mis planos, guías… cuantas imágenes se han colado en mi cabeza, la verdad es que es un lugar ideal para perderse, pasear…
Hay muchos sitios que ya he visitado y a los que me gustaría volver, pero Praga… os aseguro que volveré a pasarme por allí.
.

De todas las ciudades que he visitado, no hay ninguna sobre la que pueda decir que no me gustó, yo siempre he defendido que cada lugar tiene su encanto, pero lo que me sucedió en Praga no me ha pasado nunca más.

Quizás fuese porque era mi luna de miel y eso conlleva muchos recuerdos muy agradables, jajajaja. Bromas aparte, también estuve en el mismo viaje en Viena y Budapest y de éstas no guardo un recuerdo tan especial.

La cuestión es que he escrito estos días un relato cuyo escenario tenía que ser dicha ciudad, he tenido que sacar mis planos, guías… cuantas imágenes se han colado en mi cabeza, la verdad es que es un lugar ideal para perderse, pasear…
Hay muchos sitios que ya he visitado y a los que me gustaría volver, pero Praga… os aseguro que volveré a pasarme por allí.
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miércoles, 10 de octubre de 2007
RELATOS EN CADENA III
La frase de esta semana era la siguiente:
En ese instante, todos supimos que jamás volveríamos a vernos.
Y mis relatos estos:
En ese instante, todos supimos que jamás volveríamos a vernos. Siempre ocurre lo mismo, promesas y más promesas, pero luego nadie se acuerda de los demás. Con los nuevos destinos en nuestras manos emprendimos los respectivos caminos sin mirar atrás. Quizás la casualidad o la fatalidad lo hicieran posible, aunque nadie confiaba en ello.
En ese instante, todos supimos que jamás volveríamos a vernos. No existía un motivo aparente, fue como una sensación extraña que nos inundó. Después de esos días tan agradables que habíamos pasado juntos, resultaba inexplicable, pero era así. Al subir al tren e ir alejándonos tuve la certeza. ¿Por qué? Nunca lo sabré, aunque el tiempo me ha dado la razón.
En ese instante, todos supimos que jamás volveríamos a vernos.
Y mis relatos estos:
En ese instante, todos supimos que jamás volveríamos a vernos. Siempre ocurre lo mismo, promesas y más promesas, pero luego nadie se acuerda de los demás. Con los nuevos destinos en nuestras manos emprendimos los respectivos caminos sin mirar atrás. Quizás la casualidad o la fatalidad lo hicieran posible, aunque nadie confiaba en ello.
En ese instante, todos supimos que jamás volveríamos a vernos. No existía un motivo aparente, fue como una sensación extraña que nos inundó. Después de esos días tan agradables que habíamos pasado juntos, resultaba inexplicable, pero era así. Al subir al tren e ir alejándonos tuve la certeza. ¿Por qué? Nunca lo sabré, aunque el tiempo me ha dado la razón.
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